El Pino Solitario (Cercedilla, Madrid): elogio de la vida retirada

Pino Solitario

Detrás del Pino Solitario se ven las dehesas de Los Molinos y, al fondo, el monte Abantos, ya en El Escorial.

Este colosal pino silvestre quedó aislado por un incendio en la solana de la Peñota, junto al límite municipal de Cercedilla y Los Molinos. Desde su altura se domina, como desde un balcón, el valle del río Guadarrama. En Los Molinos le llaman el Pino de San Roque, nadie sabe por qué. En Cercedilla, donde arranca el mejor camino para visitarlo, le dicen el Pino Solitario, un nombre mucho más claro, poético y sugestivo, sin comparación. Más solo que este árbol, es difícil estar.

En la antigüedad, el temple de los espíritus se probaba en la soledad del desierto, del asciterio, del destierro o del homérico océano. Mas hoy, en plena dictadura del hormiguero, el ser perfecto es el que se mueve con desparpajo bajo el ojo de pez del Gran Hermano, inmune a la ajenación de sus intimidades, sonriendo mientras se rifan sus entrañas en la chillona tómbola de la opinión pública. La soledad, en cambio, se presenta como la sospechosa querencia del que tiene algo que ocultar, del inadaptado, del que piensa distinto. De ahí que uno sienta una profunda simpatía por todos los robinsones que en el mundo son y han sido, incluido el Pino Solitario.

El Pino Solitario es un majestuoso pino silvestre que se alza completamente aislado de sus congéneres en la solana pelada de la Peñota, a 1.600 metros de altura, casi en la linde de Cercedilla y Los Molinos, y cuya silueta se recorta precisa, como al acero, contra el añil del cielo vespertino, el amarillo cambronal o el ceniciento roquedo, según cuándo y desde dónde se mire. Al parecer, fue el único superviviente de un incendio que asoló está ladera a mediados del siglo pasado. Más tarde, unos veteranos excursionistas que, atraídos por la paz de su retiro, solían visitarlo caminando desde la urbanización Valle de la Fuenfría, en Cercedilla, le pusieron tal nombre y con él se quedó, como solitario guardián de uno de los mejores miradores de la sierra de Guadarrama.

Pino solitario

Imagen invernal del Pino Solitario, visto desde Los Molinos, donde se le conoce como el Pino de San Roque.

En Los Molinos (municipio al que este árbol pertenece, aunque tiene mucho mejor acceso desde Cercedilla), se le conoce también como el Pino de San Roque. Las razones para llamarle así no están muy claras. Unos dicen que la primera vez que aquellos excursionistas se percataron de su existencia y se acercaron a reconocerlo fue un 16 de agosto, día de San Roque. Otros, que el propio santo se apareció a unos pastores a los que el fuego había sorprendido en la zona, protegiéndolos a ellos y al pino junto al que temblaban de miedo. La verdad es que en Los Molinos podían llamarle el Pino, sin más, porque es práticamente el único que queda en un término asolado periódicamente por los incendios. De hecho, es el mismo que aparece, mal dibujado, en el escudo de este municipio.

Para visitar a este viejo náufrago de las llamas y del tiempo, nos llegaremos a la estación de tren de Cercedilla, sita a 1.180 metros de altitud, y caminaremos junto a la vía 1 (dirección Segovia) hasta la boca del túnel, para tomar aquí a la derecha por el paseo de Ródenas, una romántica senda que trepa en breves zigzags, entre acacias y plátanos de sombra, hasta desembocar en el camino de los Campamentos (ver mapa de la ruta). Por este camino (una ancha pista de tierra) subiremos en media hora al raso del Hornillo (1.340 metros), donde yacen las ruinas del campamento de la Peñota.

Tras rebasar las ruinas y, poco después, una barrera metálica, descubriremos a mano izquierda la pradera de los Curas y la fuente de la Mina. Junto a la fuente arranca la vereda de los Poyalejos (señalizada con círculos rojos), la cual nos va a llevar serpenteando monte arriba por una empinada loma o poyal rebosante de pinos albares, arroyuelos y verdes claros con espléndidas vistas al valle de la Fuenfría, Siete Picos, la Bola del Mundo y la sierra de la Maliciosa.

Calle Alta

El camino se allana al llegar a la Calle Alta, la pista forestal que conduce sin pérdida hasta el Pino Solitario.

Transcurridas dos horas de marcha, a contar desde la estación, saldremos a la Calle Alta, como se conoce la pista forestal que corre horizontal por estos montes, a 1.700 metros de altura, procedente del puerto de la Fuenfría. Y avanzando por ella hacia la izquierda, la seguiremos un kilómetro hasta verla morir en el collado del Rey, un raso que marca el límite entre los términos de Cercedilla y Los Molinos (para más señas, hay una alambrada) y el límite también del bosque, que, a raíz del mentado incendio, se perdió allende el collado sin dejar más rastro que el Pino Solitario.

Ya sólo nos restará franquear la alambrada por un angosto paso y bajar junto a ella un breve trecho (alrededor de 200 metros) para llegar a la vera del Pino Solitario, inconfundible por sus 20 metros de altura, su tronco de 4,5 metros de circunferencia y su estricta soledad. No es el joven espigado de los bosques madereros, niño mimado de la silvicultura, sino el anciano corpulento, lleno de nudos y cicatrices, que “eleva sus retorcidas ramas en desesperado esfuerzo”, como aquel al que cantaba Mesa o los que pintaba Beruete. Pero a cambio de batallar solo contra todos los vientos, todas las nieves y todos los soles, domina sin competencia un magnífico panorama del valle del Guadarrama, de los montes de El Escorial, del embalse de Valmayor y de la llanura por la que se arrastran los seres que hacen ascos a la soledad.

Pino Solitario

Este árbol impresiona por su soledad y por su porte hercúleo: se necesitan tres hombres para abrazarlo.

Cómo llegar. Cercedilla está a 60 kilómetros de Madrid. En coche, se va por la A-6 hasta Guadarrama (salida 47) y por la M-622 hasta la estación de Cercedilla, donde comienza la ruta a pie. Pero la opción más lógica y ecológica es ir en tren de Cercanías (línea 8). Datos de la ruta. Paseo de 12 kilómetros (seis de ida y otros tantos de vuelta por el mismo camino), con una duración aproximada de cinco horas y un desnivel acumulado de 600 metros. Dificultad: media. Conviene llevar encima, impreso o en el móvil, el mapa del itinerario. Comer. Los Frutales (Cercedilla; 918 520 244): el mejor restaurante del valle de la Fuenfría, con bonito jardín junto al río y vivero de truchas. Yeyu (Cercedilla; 918 521 717): restaurante de montaje moderno en la misma calle mayor de la localidad, sobresaliente en escabeches y carnes; también buena barra para picar. El Montón de Trigo (Cercedilla; 918 521 509): bar y restaurante de ambiente distendido, donde hay que probar los huevos estrellados con jamón, el entrecot de carne del Guadarrama y la tarta de queso casera; en verano, tomates del huerto y, en otoño, Boletus. Dormir. Las Rozuelas (Cercedilla; 629 829 288): casa de piedra y madera con ocho habitaciones, todas diferentes, y decorada con obras de arte. Luces del Poniente (Cercedilla; 918 525 587): hotelito de decoración moderna, con piscina climatizada y atardeceres de ensueño. Casona de Navalmedio (Cercedilla; 628 904 713): elegante hotel rural en un paraje apartado, con restaurante y vistas espectaculares. Más información. En el Centro de Visitantes Valle de la Fuenfría (918 522 213), que está a dos kilómetros de la estación de Cercedilla, subiendo por la carretera de las Dehesas (M-966). Y en www.excursionesysenderismo.com, la mayor web de senderismo de Madrid y de la zona centro de España, con 600 itinerarios para todos los públicos.

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2 respuestas a El Pino Solitario (Cercedilla, Madrid): elogio de la vida retirada

  1. andrescampos dijo:

    Muchas gracias por tu comentario, Luis. Lamento que alguna frase mía te haya parecido despectiva. Nada más lejos de mi intención. En el texto doy los dos nombres del árbol (Pino Solitario o de San Roque), nombres con que aparece en el Catalogo de Bienes y Espacios Protegidos de Los Molinos, que puedes consultar en la web de tu Ayuntamiento: http://www.ayuntamiento-losmolinos.es/images/stories/areas_y_servicios/urbanismo/catalogo/Tomo%209.%20Arboles%20singulares.pdf Si crees que el catálogo está equivocado, deberías hacérselo saber al concejal de Medio Ambiente o a quien corresponda. Entiendo que no será muy complicado corregir la información relativa a los árboles singulares de Los Molinos, pues el catálogo solo registra siete. Quizá haya exagerado yo al decir que “es prácticamente el único (pino) que queda en un término asolado periódicamente por los incendios”. No ignoro la existencia de esos otros viejos pinos a los que haces referencia (los del hueco de la Peñota) y que también aparecen en el catálogo. Si hay salud, algún día les dedicaré otra entrada de mi blog. Pero estarás de acuerdo conmigo en que un puñado de pinos no es un pinar y que la solana de la Peñota es, en rigor, un páramo. Comprendo que para un vecino de Los Molinos es doloroso ver que los pinares proliferan por doquier en la sierra de Guadarrama, excepto en su propio término. Mas nadie tiene la culpa de ello (salvo, claro está, los que incendiaron los pinares). Para compensar, Los Molinos conserva algunas de las más bellas dehesas de fresnos de la sierra, a las que también, si encuentro la ocasión, me gustaría dedicarle una entrada de este blog. Y tiene, ahí al lado, los pinares de Guadarrama, de Cercedilla, de Navacerrada, del Espinar y de Valsaín. ¡Será por pinos en la sierra!

  2. Luis Sancho Blanco dijo:

    Solo unas pequeñas puntualizaciones sobre la descripción del mal llamado Pino Solitario. Los que somos de Los Molinos, le llamamos así (el pino de San Roque) desde hace mucho tiempo y, te guste o no, es su nombre. Sea o no menos sugerente, eso es una opinión subjetiva que no viene a cuento con la ruta. El Pino de San Roque está en nuestro municipio, y además de estar en el escudo, es un lugar emblemático y sitio con el que se siente identificado todo el molinero que se precie. No es que no me guste el nombre de Pino Solitario, es que no es su nombre. En cuanto a lo del incendio, no se sabe a ciencia cierta si eso ocurrió a mediados del siglo pasado; se cuentan muchas cosas sobre el tema, pero parece que la pelada ladera de la Peñota lleva más tiempo pelada de lo que se dice. Nadie lo sabe a ciencia cierta, pero hay fotos de la guerra civil española en las que se ve ya pelada. Dicen que después de la guerra hubo uno muy grande que lo quemó todo, pero este pino tiene unos 300 años estimados y creo que ha visto ya muchas cosas desde su atalaya. La literatura sobre el tema queda muy bien en las descripciones, pero la verdad es que si se utiliza un tono despectivo a cómo le llamamos los molineros, o de si es el único pino del municipio, tengo que decirte que, aunque hay pocos, es muy sugerente decir que es este el único, pero no es verdad. En el hueco de Peñota hay muchos con un porte parecido al Pino de San Roque, y hay quien dice que los hay más grandes; yo no lo puedo asegurar, pero haberlos, haylos, y bastantes más salpicados por la ladera de la Peñota en el lado molinero, y algunos repoblados cerca de Guadarrama. No es ni mucho menos un bosque, pero decir que es el Pino, es mucho decir. El camino al pino de San Roque tradicional no es este que se describe aquí, aunque evidentemente cada uno puede ir por donde quiera, y este que se describe es muy bonito y muy llevadero. Pero el que sale de la pradera de los campamentos hacia el Collado del Rey, es el que va más directo y más rápido. Por lo demás… Me parece una bonita descripción y una bonita ruta, pero no la única. Este es un lugar mágico con unas vistas preciosas, al valle del Guadarrama y del pueblo de Los Molinos principalmente, aunque se puede ver hasta la capital en días claros.

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