Quesucos de la Liébana (Cantabria): el tamaño no importa

Quesería Las Brañas (Pendes, Cantabria)

El mejor lugar para catar los quesucos es Las Brañas, en Pendes. Buena gente y soberbio panorama.

Encajado entre los Picos de Europa y la cordillera Cantábrica, el pequeño valle cántabro de la Liébana atesora templos medievales, pueblos de postal y paisajes de vértigo. Además produce dos quesos con denominación de origen, excelentes orujos y hasta vino. Más, en menos sitio, imposible. Con esto inauguramos la sección de gastronomía del blog, que ganas teníamos ya.

Quesucos les dicen, porque son chiquititos, de entre 10 y 15 centímetros de diámetro y unos 400 gramos de peso. Chicos como la denominación, de la que sólo forman parte seis queserías de tres municipios. Pequeños, grasos, suaves, tiernos y de cien sabores distintos, dependiendo de la leche que se use (vaca, oveja, cabra o mezcla) y de si se ahúman o no. Antiguamente, cuando los pastores se pasaban medio año con el ganado en los pastos de altura, los ahumaban para conservarlos más tiempo. Hoy no hay motivo para hacerlo y es un gusto que, la verdad, acaba cansando. El mejor lugar para catarlos es la quesería Las Brañas, en Pendes. A Pedro Velarde, el dueño, le encanta recibir a los visitantes en almadreñas, presumir de los quesos suyos que Iberia ofrece en los vuelos internacionales y enseñar los castaños gigantes de esta aldea que domina desde la altura en que se halla la afilada cresta caliza de Peña Ventosa y la boca del desfiladero de la Hermida. Otro buen lugar es la quesería Río Deva, en Camaleño, y otro el mercado de los lunes en Potes, donde también se puede (y se debe) comprar orujo y vino de la Tierra de Liébana.

Dos atractivos de la comarca: iglesia mozárabe de Santa María de Lebeña y vino de la Tierra de Liébana.

En Urdón, en pleno desfiladero de la Hermida, nace el bellísimo (pero duro y vertiginoso) camino pedestre que sube a Tresviso: 40 revueltas, una detrás de otra, para salvar en tres horas los 800 metros de desnivel que hay entre dos lugares que, en línea recta, distan sólo tres kilómetros. ¡Y pensar que éste fue el cordón umbilical que unía la aldea de Tresviso con el mundo hasta que se abrió, en 1955, la pista de Sotres (Asturias), la cual no fue asfaltada hasta 1990! En Tresviso, y en Bejes, se hace otro queso muy rico, mohoso, madurado en cuevas, cuyo nombre, picón, lo dice todo. Es la denominación de quesos más pequeña de España. Y la más empinada. La verdad es que, después de semejante trepada, uno se comería, no ya un queso, sino una vaca, con o sin moho.

Además de andar y comer, la Liébana tiene mucho que ver. La capital, Potes, mantiene el aire del siglo XV en las callejuelas y casas blasonadas que se arraciman en torno a la torre del Infantado. A dos kilómetros, en el monasterio de Santo Toribio, se conserva todo un brazo de la cruz de Cristo, nada menos. Clásicos lebaniegos, como los quesucos y el orujo, son la iglesia mozárabe de Lebeña, la preciosa aldea de Mogroviejo y el funicular de Fuente Dé. Más moderno, de 2005, es el Centro de Visitantes de los Picos de Europa, en Tama, diseñado por Capilla y Vallejo. Si el contraste es bello, este paralelepípedo forrado de madera, recortándose contra las cumbres grises y blancas, es bello.

Vaca frisona en Pendes (Cantabria)

Vaca frisona en un prado junto a la aldea de Pendes. Al fondo, la afilada cresta caliza de Peña Ventosa.

Cómo llegar. La Liébana se halla en el extremo occidental de Cantabria, a 90 kilómetros de Santander. Se va por la autovía del Cantábrico (A-8), dirección Oviedo, hasta ver señalizado el desvío a Potes. Comer y dormir. La Casona de Cosgaya (Cosgaya; 942 733 077): hotel con spa y restaurante especializado en caza. La Taberna (Tresviso; 942 744 271): bar, restaurante de precio módico y posada frecuentados por montañeros; sus fuertes son el cocido montañés, el cabrito y el queso picón de elaboración propia. Casona Malvasía (Cabariezo; 942 735 148 y 669 077 364): casona montañesa con bodega y viñedo. Más información. Turismo de la Liébana: 942 730 787.

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4 respuestas a Quesucos de la Liébana (Cantabria): el tamaño no importa

  1. Celso Méndez " el profe gallego" dijo:

    Si visitais la comarca de la Liebana teneis que ir a dos establecimientos en Pendes Queseria Las Brañas de Pedro Velarde aparte de probarlos escuchareis a todo un enamorado de su tierra y otro lugar en La Vega (a 7 km de Potes) el Meson La Vega para dormir,comer y… a precios asequibles a todos los bolsillos y conocer al gran embajador que es “Luis” el de La Vega

  2. Sí que dan ganas de ir a ver ese sitio tan bello y a degustar esos quesucos. Bonitas fotos y bien explicado todo. Esa parte de Cantabria no la conozco (Santander y la costa sí) y tengo ganas de ir para allá. Saludos.

  3. juan miguel dijo:

    Buenas fotos, buena descripción…. Dan ganas de ir a comprobarlo in situ!!!!!!!!!
    Gracias por todo, por esta información y por esas buenas imágenes!!!!!!!

  4. ESTHER Rodríguez (bella durmiente) dijo:

    MMMMMM… Dan ganas de correr hacia Liébana para degustar esos quesucos…. qué grafico, qué bien explicado… como siempre!!!! Me encantan tus reportajes…. felicidades!!!!! Por cierto, no te habrás traído algún quesuco para aquí no??? je, je…

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