Playa del Cañuelo (Cádiz): el Caribe andaluz

Playa del Cañuelo

Un pequeño arroyo o caño parte en dos esta playa salvaje gaditana que, por eso mismo, se llama del Cañuelo.

Buscando las playas más bellas de España, hemos dado con la del Cañuelo, a la que también llaman (vaya usted a saber por qué) la cala de los Poetas. Esta playa de luz dorada y aguas turquesas, como sacada de un catálogo de destinos tropicales, está en el Parque del Estrecho, cerca de otros dos espacios naturales de interés: la Breña de Barbate y el Tómbolo de Trafalgar. Buen lugar para hacer poemas y senderos. O para no hacer nada. Solo sestear con la tripa llena del mejor atún, el que se captura en esta costa gaditana usando las viejas artes de la almadraba.

La verdad es que no tenemos ni la más ligera sospecha de por qué algunos le llaman la cala de los Poetas. Internet, que todo lo sabe, guarda silencio al respecto. El acceso se efectúa desde la parte final y más lujosa de la urbanización Atlanterra, en Zahara de los Atunes, una verde ladera salpicada de casas de arquitecto que no se consiguen (obvio es) escribiendo versos. Sí es poética, en cambio, la subida a pie al faro de Camarinal y no digamos ya la bajada a la playa por el lado contrario del cabo, siguiendo una senda bordada de florecillas mil, incluida la camarina o camariña que ha dado nombre al promontorio y también a la villa coruñesa de Camariñas, en la otra punta de España. La playa, de 380 metros, está partida en dos por un pequeño arroyo o caño (de ahí, lo del Cañuelo) procedente del pinar que se extiende detrás de ella, hasta donde alcanza la vista. La luz es de oro. El agua, turquesa. “Pa mí es el Caribe andaluz”, ha escrito en un foro un viajero anónimo. Un poeta.

Faro de Camarinal

Faro de Camarinal, en el cabo del mismo nombre, donde arranca el sendero que baja a la playa del Cañuelo.

El paseo que hay que darse no es nada largo (un kilómetro hasta la playa y otro de vuelta), pero suficiente para abrir el apetito y luego calmarlo en Barbate comiendo el mejor atún rojo de almadraba en El Campero, que es el templo de esto. Para dar una cabezada, es perfecto el bosque de pinos piñoneros que asombra la carretera entre Barbate y Caños de Meca. Si no somos de siesta, a medio camino entre una y otra población aparece señalizada la senda de la Torre del Tajo, de dos kilómetros de longitud (45 minutos, sólo ida), que conduce a través del pinar hasta el acantilado donde se yergue, a 162 metros sobre el nivel del mar, una grande atalaya, 13 metros más alta, levantada en el siglo XVI para vigilar a los piratas. En los días claros, se divisa África. Este mirador vertiginoso es el corazón del parque natural de la Breña y Marismas de Barbate, donde además de masas bienolientes de pinos piñoneros, hay siemprevivas, barrillas, almajos, zarzas e higueras a cuyo arrimo proliferan herrerillos, carboneros, pinzones, jilgueros y (sorpresa, sorpresa) camaleones.

Breña de Barbate y cabo de Trafalgar

Otros dos paisajes memorables de esta costa gaditana: la acantilada Breña de Barbate y el cabo de Trafalgar.

Bajando a Caños de Meca por la misma carretera, la que viene de Barbate, se ofrece una de las vistas más bellas y fotografiadas de la costa gaditana: el sol de la tarde apagándose en el mar y, dorándose a fuego lento, el cabo de Trafalgar, con su tómbolo de arena blanca y su blanco faro de 34 metros. El cabo es famoso por la batalla que se libró en sus vecindades el 21 de octubre de 1805, en la que 27 navíos ingleses derrotaron a 33 españoles y franceses. Para compensar, Inglaterra perdió a Nelson y España ganó un libro fundamental, el primero de los Episodios nacionales de Galdós. El tómbolo (un antiguo islote de areniscas caprichosamente erosionadas, unido a tierra mediante dos barras de arena que ciñen una laguna colmatada), es monumento natural desde 2001 y es el paseo vespertino predilecto en Caños de Meca: un kilómetro hay, hasta la punta del faro.

Playa del Cañuelo

Playa del Cañuelo, con el faro de Camarinal vigilando desde las alturas del cabo. Atención al color de las aguas.

Cómo llegar. Desde Cádiz capital hay 82 kilómetros hasta la playa del Cañuelo. Se va por la autovía Costa de la Luz (A-48) hasta Vejer de la Frontera, para luego continuar por Barbate y Zahara de los Atunes hasta la urbanización Atlanterra, que se ha de atravesar siguiendo las indicaciones al faro de Camarinal. Desde la barrera que impide el paso de vehículos, al final de la urbanización, hay 500 metros de paseo hasta el faro, y otros tantos, por sendero, hasta la playa del Cañuelo. Comer. El Campero (Barbate; 956 432 300): el mejor lugar para saborear el atún rojo de almadraba; es caro, pero lo vale. Antonio (Zahara de los Atunes; 956 439 542): otro restaurante reconocido por sus platos de atún de almadraba, con terraza abierta al mar. Dormir. La infraestructura hotelera de la costa gaditana está muy desarrollada y la fuerte competencia garantiza precios atractivos incluso durante la temporada alta. Más información. Turismo de Cádiz (956 807 061).

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